Feria de Sevilla: Calle del Infierno

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Feria de Abril 2013, Sevilla

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“Quién te hizo Macarena”, sevillana cofrade

CSC_0085Sevillana: “Quién te hizo Macarena”

Autor: Hnos. Martínez Bizcocho y Perejón

Letra:

Reina de la Madrugá

Dulce Madre de Sevilla

Dime tú, quién fue capaz

de esculpir la maravilla

la Amargura de cristal

de ese llanto en tu mejilla.

Quién te supo comprender

quién sintió tu penitencia

Dime tú, que mano fue

la que tuvo la paciencia

de plasmar en un taller

el dolor de la Sentencia.

En tu rostro celestial

hecho por manos divinas

Dime tú, si no es verdad

que el misterio tiene vida

si hasta la Roma Imperial

detrás de Cristo camina.

En el Arco hay un clamor

cuando vuelves a tu barrio

Dime tú, si la razón

no se nubla en un milagro

al oír el corazón

un suspiro de tus labios.

Estribillo

Quién te hizo, Madre de Dios

Esperanza Macarena

dicen que un Ángel de amor

labró en tu rostro la pena

cuando del cielo bajó.

Alumbrao Feria de Sevilla 2013, ¡Comienza la feria!

http://youtu.be/hmBIuDUKPTk

Santa Ángela de la Cruz en Carmona

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Ángela nació en Sevilla el año 1846, de familia numerosa y pobre, trabajadora y piadosa. Desde muy joven trabajó en un taller de zapatería, a la vez que se entregaba al servicio de los más pobres y marginados. Bajo la guía de un experto confesor, el P. Torres, intentó hacerse religiosa, hasta que comprendió que el Señor la llamaba a fundar una congregación, la Compañía de Hermanas de la Cruz, que, viviendo en gran austeridad, atendían a enfermos y menesterosos. A pesar de no tener estudios, dejó escritos de gran profundidad. Su vida y espiritualidad tienen rasgos franciscanos muy marcados. Murió el 2 de marzo de 1932 en Sevilla. Juan Pablo II la beatificó el 5 de noviembre de 1982 y la canonizó en 2003.DSCN9104

Fiesta campera de la Hermandad de la O

DSC_0095La Hermandad de la O ha organizado una fiesta campera para el próximo día 28 de abril, sus beneficios irán destinados a las obras de caridad en estos tiempos en que muchos hermanos nuestros tienen necesidades y carencias de todo tipo.

Esta fiesta va a tener lugar en la finca “Maya vieja”, propiedad del matador de toros Juan Antonio Ruiz “Espartaco”, que está situada en la localidad sevillana de Constantina.

El precio por persona de 20 euros e incluye: autobús para el desplazamiento, almuerzo campero con guiso, pan y dos bebidas. Además habrá actuaciones en directo, tentadero de vacas por matadores de toros y capea popular.

Desde Puerta Triana será la salida a partir de las nueve y media de la mañana, la vuelta está prevista sobre las siete y media de la tarde.

Los que quieran asistir a esta fiesta campera se pueden poner en contacto con la hermandad o por medio de la web http://www.hermandad-de-la-o.org

Domingo III de Pascua, 14 de abril de 2013

DSC_0183LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN 21. 1-19

En aquel tiempo, Jesús se apareció otra vez a los discípulos junto al lago de Tiberíades. Y se apareció de esta manera:

Estaban juntos Simón Pedro, Tomás apodado el Mellizo, Natanael el de Caná de Galilea, los Zebedeos y otros dos discípulos suyos. Simón

Pedro les dice:– Me voy a pescar. Ellos contestaban:

— Vamos también nosotros contigo.

Salieron y se embarcaron; y aquella noche no cogieron nada.

Estaba ya amaneciendo, cuando Jesús se presentó en la orilla; pero los discípulos no sabían que era Jesús. Jesús les dice:

— Muchachos, ¿tenéis pescado?

Ellos contestaron:

— No.

Él les dice:

— Echad la red a la derecha de la barca y encontrareis.

La echaron, y no tenían fuerzas para sacarla, por la multitud de peces. Y aquel discípulo que Jesús tanto quería le dice a Pedro.

— Es el Señor.

Al oír que era el Señor. Simón Pedro, que estaba desnudo, se ató la túnica y se echó al agua. Los demás discípulos se acercaron en la barca, porque no distaba de tierra más que unos cien metros, remolcando la red con los peces.

Al saltar a tierra, ven unas brasas con un pescado puesto encima y pan. Jesús les dice:

— Traed de los peces que acabáis de coger.

Simón Pedro subió a la barca y arrastró hasta la orilla la red repleta de peces grandes: ciento cincuenta y tres. Y aunque eran tantos, no se rompió la red. Jesús les dice:

— Vamos, almorzad.

Ninguno de los discípulos se atrevía a preguntarle quien era, porque sabían muy bien que era el Señor. Jesús se acerca, toma el pan y se lo da; y lo mismo el pescado. Esta fue la tercera vez que Jesús se apareció a los discípulos, después de resucitar de entre los muertos.

Después de comer dice Jesús a Simón Pedro:

— Simón, hijo de Juan, ¿me amas más que estos?

Él le contestó:

— Sí, Señor, tu sabes que te quiero.

Jesús le dice:

— Apacienta mis corderos.

Por segunda vez le pregunta:

— Simón, hijo de Juan, ¿me amas?

Él le contesta:

— Sí, Señor tu sabes que te quiero.

Él le dice:

— Pastorea mis ovejas.

Por tercera vez le pregunta:

— Simón, hijo de Juan, ¿me quieres?

— Se entristeció Pedro de que le preguntara por tercera vez si lo quería y le contesto:

— Señor, tú conoces todo, tú sabes que te quiero.

Jesús le dice:

— Apacienta mis ovejas. Te lo aseguro: cuando eras joven, tú mismo te ceñías e ibas adonde querías; pero cuando seas viejo, extenderás las manos, otro te ceñirá y te llevará adonde no quieras.

Esto dijo aludiendo a la muerte con que iba a dar gloria a Dios.

Dicho esto, añadió:

— Sígueme.

Palabra del Señor