Cuaresma

 

Pedro Jiménez Valdecantos S.J. imponiendo las cenizas en la Basílica del Gran Poder.

1. CUARENTA DÍAS DE TRABAJO

1. Cuaresma significa "cuarenta" y se aplica a los 40 días de intensa preparación a la fiesta de PASCUA.

2. Jesús se retiró durante 40 días. Moisés aguardó 40 días antes de subir al Sinaí. Elías caminó durante 40 días hacia el Horeb. Y la marcha de los judíos por el desierto duró 40 años.

3. "40" es pues, un número simbólico que expresa víspera, "preparación" intensa de algo importantísimo que, para nosotros, es la PASCUA

4. No se entiende la Cuaresma si no es en función de la PASCUA.

5. El tiempo de Cuaresma empieza el Miércoles de Ceniza y acaba el Jueves Santo. En ese período no se canta el "Aleluya" ni se recita el "Gloria".


6. En los primeros tiempos, la Cuaresma era un período de preparación intensiva al Bautismo, que se celebra en la noche de Pascua.

7. El ser bautizado exige una coherencia y un cambio de mentalidad.

II. TIEMPO DE CAMBIO

1. El Miércoles de Ceniza se nos dice: "Convertíos y creed en el Evangelio". La Cuaresma es pues, un tiempo de conversión.

2. Convertirse significa "volver", "cambiar", "corregir el camino" "Renovarse"

3. El cambio que queremos es pasar del "hombre viejo" al "hombre nuevo"

4. "Hombre viejo" es el que vive a espaldas de Cristo y del Evangelio. "Hombre nuevo" es el que sigue a Jesús y vive según el Evangelio.

5. ¿Tú eres un "hombre viejo" o un "hombre nuevo"? Piénsalo bien, ¡hombre!

6. Algunos cristianos creen que la conversión es sólo para los paganos y herejes.. Y, claro, no necesitan la Cuaresma.

7. Otros piensan que con no comer carne los viernes o dejar de fumar ya han cumplido… ¡No! Si no hay cambio, no hay Cuaresma.

8. Cuaresma es cambiar de vida.

III. CAMBIAR EL CORAZÓN

1. El Miércoles de Ceniza es día de ayuno y abstinencia. Los Viernes de Cuaresma son días de abstinencia.

2. Ayunar por ayunar no tiene sentido y no hace a la gente mejor… Sobre todo en un mundo en que muchos ayunan, no porque es Cuaresma, sino porque no tienen qué comer.

3. Abstenerse de comer carne es un signo que tiene su importancia por lo que significa.

4. El ayuno y la abstinencia son "signos de conversión". No son "la conversión".

5. El ayuno es signo de que tú:
– quieres "ayunar de pecados"
– te solidarizas con los hambrientos
– prefieres el pan de la Palabra
– frenas el consumismo
– quieres compartir lo tuyo.

6. La abstinencia es signo de que tú:
– quieres abstenerte del pecado
– no te comes el pan de los pobres
– te "mantienes en forma" por dentro.

7. Lo que interesa es cambiar el corazón.

IV. "CONVERTÍOS Y CREED EL EVANGELIO"

1. La Cuaresma es un tiempo de renovación para la comunidad. 0 la hacemos todos juntos o no es Cuaresma.

2. Hace Cuaresma: la pareja, la familia, el grupo, la parroquia, la comunidad. Nadie hace la Cuaresma solo

3. Si los creyentes de este país cambian, todo el país hará el cambio. La Cuaresma ayuda a cambiar la sociedad.

4. El modelo del cambio está en el Evangelio, la Palabra de Dios. Cuaresma es un tiempo favorable para el anuncio y la escucha de la Palabra.

5. San Jerónimo decía: "Ignorar el Evangelio es ignorar a Cristo".

6. Jesús decía: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda Palabra que sale de la boca de mi Padre".

7. La lectura del Evangelio en familia, las convivencias, los Ejercicios Espirituales, los cultos de las Hermandades… son momentos privilegiados para escuchar la Palabra de Dios. No cierres tus oídos a la Palabra.

V. LA CUARESMA Y EL HOMBRE DE HOY

1. El hombre de hoy es un poco autosuficiente y algo olvidado de Dios. Confía demasiado en la razón y, a veces se cierra a la fe, ¿no te parece?

2. El hombre de hoy piensa que la Cuaresma es para los "carrozas" y los "carcas": "ya no se estila".

3. Dicen que el hombre de hoy ha perdido la conciencia de pecado. ¿Será verdad que ya no hay pecados?

4. ¿0 será que el hombre de hoy necesita más que ningún otro convertirse?

5. Lo que pasa es que convertirse es algo complicado.

6. Cuando el hombre de hoy comprenda lo serio que es cambiar de vida y poner en cuarentena el corazón, entonces se dará cuenta que necesita la Cuaresma.

7. El hombre de hoy es el hombre del evangelio, porque el evangelio siempre es de hoy.

8. Todos somos hombres de hoy, que necesitamos una Cuaresma de "hoy".

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Yo soy la resurrección y la vida (En la muerte de Marta del Castillo)

 
Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado. Betania distaba poco de Jerusalén: unos tres kilómetros; y muchos judíos habían ido a ver a Marta y a María, para darles el pésame por su hermano. Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuentro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús:

-Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano. Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.

Jesús le dijo:

-Tu hermano resucitará.

Marta respondió:

-Sé que resucitará en la resurrección del último día.

Jesús le dice:

Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mí, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mí, no morirá para siempre. ¿Crees esto?

Ella le contestó:

-Sí, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que tenía que venir al mundo.

Del Evangelio según San Juan, capítulo 11

 
 

Contra el hambre en el mundo

 
 
Carta pastoral de don Carlos Amigo Vallejo, cardenal arzobispo de Sevilla, con motivo de la campaña de Manos Unidas.-
El día que juntéis vuestras manos seréis un solo pueblo y Dios hará resplandecer entre vosotros la paz. Estas palabras son como una profecía. La paz llegará cuando todos los hombres y mujeres del mundo comprendan que quien está a su lado es un verdadero hermano. Esperamos que llegue ese día, pero mientras tanto, los números nos aterran, porque detrás de cada cifra hay muchos hombres y mujeres que pasan hambre, que no tienen trabajo ni casa; están esos niños, casi sin posibilidad de vivir, a los que se cierra la oportunidad de una educación, de un desarrollo personal adecuado. Esta situación está haciéndonos llegar el grito desgarrador de millones de hombres y mujeres que esperan, pero que no acaban de ver llegar la ayuda que necesitan.

Manos Unidas ha oído ese clamor de los pobres, se ha puesto en camino, busca y envía recursos para alimentar a las poblaciones, para llevar a cabo proyectos para el desarrollo: levantar escuelas y hospitales, ayudar a las familias, denunciar tanta injusticia… Pero no con vanos discursos llenos de palabrería, sino poniéndose a trabajar, uniendo las manos de unos y de otros. Y las de todos con las de Dios.

Los resultados son muy satisfactorios. Cada año crecen los voluntarios, los recursos y los proyectos realizados. Todo ello nos indica que es posible la esperanza. En el conjunto de un problema tan grande y universal, como es el hambre, puede parecer una insignificancia. Pero, con relación a los escasos medios con los que contamos, casi un milagro.

Todo ello es posible gracias a Dios, que quiere cuidar de sus hijos, y que despierta en nuestros corazones el deseo eficaz de compartir. Pero también hay que agradecer a quienes, desde la Delegación Diocesana de Manos Unidas nos van recordando la obligación que tenemos de considerar a los necesitados como propios hermanos.

La Campaña de Manos Unidas contra el hambre en el mundo cumple cincuenta años. Una labor ingente llevada a cabo con el mejor y más generoso espíritu. Son muchos los proyectos realizados, pero aún mayor es el bien que se nos ha hecho, al sensibilizarnos a todos con la responsabilidad de sentirnos unidos a los hombres y mujeres que pasan hambre, y empujarnos a la práctica de la justicia y de la caridad cristiana. Que Dios bendiga y se lo pague a tantos y tantos dirigentes y voluntarios de una organización modélica y de un espíritu cristiano ejemplar.

Pido al Señor que esta nueva campaña contra el hambre en el mundo supere a las anteriores, tanto por el número de proyectos que se puedan asumir, como por la autenticidad cristiana que guía el buen espíritu de Manos Unidas.

Que Dios os bendiga.

+ Carlos, Cardenal Amigo Vallejo
Arzobispo de Sevilla

INTERNET SEGURO

 
 
La mejor manera de prevenir situaciones de riesgo y ayudar a nuestros hijos y alumnos a navegar con seguridad es:

• Hacerlos conscientes de los beneficios y riesgos de Internet.

• Educarlos para que sepan navegar de manera responsable.

• Proporcionarles estrategias para que puedan protegerse ellos mismos y ellas mismas mientras navegan.

Por eso a continuación os ofrecemos algunos consejos prácticos muy sencillos que os pueden ser muy útiles. Os recomendamos que habléis con los menores y adolescentes. Si lo creéis conveniente, podéis adaptarlos a vuestro caso y añadir algún consejo más.

1. Familiarizarse con Internet
Para poder ayudar a vuestros hijos y alumnos a navegar por Internet de manera segura, es mejor que conozcamos este nuevo invento. No hay que entenderlo ni que seamos expertos, basta con intentar navegar un poco. Incluso, si saben más que nosotros podemos pedirles que nos enseñen a manejarlo.

Para aprender a usar Internet hay ayuntamientos, bibliotecas públicas, centros cívicos y asociaciones que ofrecen cursillos gratuitos o a precios muy económicos. También podemos ponernos en contacto con la asociación de padres y madres del centro educativo de nuestros hijos y organizar cursos para adultos.

Además de conocer un poco Internet, para ayudar a los menores a navegar de manera gratificante, vale la pena que seamos conscientes de los beneficios y riesgos de la red.

2. Hablar abiertamente con los menores y adolescentes sobre el uso de Internet
Interesarse por lo que nuestros menores y adolescentes hacen con el ordenador, tanto en casa como en el centro educativo, en la biblioteca pública, en casa de los amigos…. nos ayudará a estar alerta de los posibles riesgos y a construir una atmósfera de confianza.

Es necesario mantener una buena comunicación con nuestros alumnos o nuestros hijos e intentar que nos informen siempre que vean algo que no les guste o les haga sentir incómodos. También es importante que se acostumbren a presentarnos a las amistades que mantienen por la red.

Si nuestros alumnos o nuestros hijos nos explican que se han encontrado con algún internauta o con algo que les ha molestado, o se han saltado las reglas, es mejor no culparlos sino ayudarlos a evitar problemas en el futuro. Hay que recordar que según cómo reaccionemos, los niños nos tendrán o no bastante confianza y recurrirán a nosotros la próxima vez que se encuentren con algún problema.

Nuestra mejor estrategia es trabajar con ellos, de manera que pueda aprender de lo que ha pasado, adquirir unos hábitos de seguridad, y saber cómo protegerse por sí mismos. Establecer una atmósfera de confianza por lo que se refiere al uso de la red, nos ayudará a prevenir situaciones de riesgo.

3. Navegar juntos
Otro buen método de prevención contra los posibles riesgos de Internet, especialmente con los más pequeños, puede ser acostumbrarnos a navegar juntos con los niños y hacer de Internet una actividad lúdica y familiar. Los ordenadores pueden ofrecer uno de los mejores y divertidos viajes que grandes y pequeños podemos compartir. Mientras nos conectamos juntos, no debemos preocuparnos si vemos que los menores tienen más facilidad para usar el ordenador que nosotros. Podemos dejarlos que dirijan las sesiones, pedirles que nos enseñen, hacer todas las preguntas necesarias; eso puede ser de gran ayuda para su autoestima.

Al mismo tiempo, nosotros podemos enseñarles a navegar de forma segura y facilitarles los recursos para que sepan utilizar Internet responsablemente. Por ejemplo, podemos comentar con ellos la diferencia entre publicidad y contenido educativo o de ocio y mostrarles ejemplos de cada cosa.

4. Informarse sobre los instrumentos de control
Existen varios programas informáticos que permiten a los adultos controlar el uso que los menores hacen de Internet. Los instrumentos más habituales son los filtros, que limitan el acceso a contenidos nocivos. Es importante que familias y educadores conozcamos la existencia de estos instrumentos de control para que podamos considerar libremente la posibilidad de instalar alguno en el ordenador de casa o de la escuela. Por eso, es recomendable informarnos y estudiar qué producto se adecua más a nuestros valores.

También se recomienda hablar con el proveedor de servicios de Internet que hemos contratado y preguntarle si ofrece algún servicio especial de acceso para menores. Podemos preguntarle si tienen una lista de lugares web dirigidos a niños, consejos prácticos para el uso seguro y enlaces a herramientas de prevención disponibles en el mercado.

En el caso de decidirnos a utilizar algún tipo de control técnico, debemos ser conscientes de que no son efectivos al 100% y que, por lo tanto, deberemos continuar supervisando la navegación de nuestros niños y adolescentes.

5. Preguntar en el centro educativo qué política de seguridad siguen
Sería interesante informarnos sobre qué medidas de prevención de accesos a contenidos nocivos de Internet están tomando los centros educativos y las bibliotecas dónde van nuestros niños. Podemos hablar del tema con otros padres y madres que conozcamos y contribuir, tanto como podamos, a sensibilizar a las personas implicadas sobre la utilización segura de Internet. Entre todos podremos decidir la mejor manera de proteger nuestros niños.

6. Establecer reglas básicas de seguridad en el hogar y en el centro educativo
Debemos decidir con los niños y adolescentes unas reglas de seguridad para el uso de Internet. Estas normas sirven sencillamente para que los más jóvenes se lo puedan pasar bien y estar seguros mientras navegan.

Podemos acordar con los menores los lugares web para visitar, el horario de conexión más apropiado, etc.

A fin de que las reglas sean más efectivas, deberán ser fruto de la comunicación con ellos, de un acuerdo. Podemos colgarlas en un lugar visible y respetarlas todos por igual.

7. Colocar el ordenador a la vista de todos
Para estar cerca de nuestros niños mientras navegan, mejor si colocamos el ordenador de casa en una sala común, a la vista de todo el mundo, en lugar de en la habitación de los niños (como mínimo mientras no son adolescentes). Esto nos ayudará a supervisar la navegación y poder dar un vistazo más a menudo a lo que hacen en Internet.

8. Enseñar a los menores a navegar con seguridad
Para los menores Internet es un lugar genial donde se puede hablar con gente de todas partes y hacer nuevos amigos y amigas, aprender cosas sobre cualquier tema, y pasárselo a las mil maravillas. Pero valdría la pena que para su seguridad llegaran a:

– Ser conscientes de que el ordenador es una herramienta educativa que sirve para comunicarse de manera positiva.

– Saber distinguir entre los contenidos de Internet que son recomendables y los que no lo son.

– Ser conscientes de que en Internet hay gente de toda clase, como en cualquier otro lugar.

– Saber reaccionar de manera responsable y saber resolver por sí mismos posibles situaciones de riesgo.

Por eso es conveniente que enseñemos a nuestros hijos y alumnos a seguir estos consejos prácticos:

• No facilitar nunca los datos personales (el nombre completo, la dirección, el teléfono) ni su contraseña a nadie por Internet.

• Que nos presenten a sus “ciberamigos”, del mismo modo que nos presentan a los otros amigos. Y si quieren quedar con alguien que hayan conocido a través de Internet, sugerirles que los acompañe una persona adulta y que se encuentren en un lugar público.

• Si hay algo que les resulta desagradable, que lo digan a algún amigo o adulto y que no dejen que les perjudique.

• Si quieren comprar o hacer algo por Internet que pueda costar dinero a su familia, mejor que lo hagan siempre con el permiso y la ayuda de los padres.

9. Buscar lugares web seguros

Específicamente para los más pequeños, sería necesario buscar lugares web seguros, dirigidos a ellos, del mismo modo que buscamos libros, programas de TV o películas que les son apropiados.

Una web infantil divertida y educativa con el sello de calidad IQUA es la de Las Tres Mellizas.

Y en las dirección de Chaval.es (web promovida por Red.es del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio) podéis encontrar una muestra actualizada de páginas educativas y lúdicas dirigidas a los niños y niñas, en las cuales navegar seguros y disfrutar de los beneficios de la red.

10. Ante un posible problema, reaccionar a tiempo
Si en alguna ocasión tenemos indicios de que nuestros niños o alumnado están en riesgo, podemos hablar con ellos y llamar a la policía o algún otro organismo adecuado.

En caso de encontrar pornografía infantil, material presuntamente ilegal o cualquier otro que consideréis que puede herir la sensibilidad de los niños o adolescentes, podemos ponernos en contacto con la policía.

También podéis denunciarlo anónimamente a la línea directa de IQUA e-ODU (Oficina de Defensa del Usuario) a través del teléfono 901 300 400