AÑO NUEVO 2007

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Trabajo de Lechuzo

Los trabajos de lechuzos ni pagaos ni agradecios, vengo hoy de casi mal humor, encima de no poder celebrar las fiestas con la familia, como personas normales, me quitan un día de descanso la semana próxima, sin aviso ni nada.
Y si digo casi y no de mal humor total, es gracias a una amiga que me ha animado. GRACIAS.

El jamón

Sólo un comentario ha tenido este espacio en el día de ayer, 28 de Diciembre, por tanto ha ganado un hermoso jamón virtual la amiga Rosa, de pata negra, por supuesto, el jamón.
Rosa es de categoría superior, ni todos los jamones del mundo la superan.
 

REGALO

Todos los que dejen hoy un comentario en este espacio recibirán de regalo, gratis total, un hermoso JAMÓN, sin gastos de envio ni tener que asistir a una reunión para comprar una enciclopedia.
Que disfruteis del día, no trabajeis mucho y gastad poco.

Humor navideño

¡¡María!! Haz las maletas que nos ha tocado la lotería.
– ¿¿Ropa de invierno o de verano??
– ¡¡Cógela toda que te vas con tu madre!!
 
Esto es un catalán que, desde 15 días antes del sorteo de la Lotería de Navidad, está en la iglesia diciéndole a Dios:
– Mira señor. Tu me tienes que ayudar. Tienes que hacer que gane el gordo de la Lotería completo.
Y ese año, no le toca nada.
Al año siguiente, lo mismo. Y al siguiente… y al siguiente… y al siguiente.
Así que a Dios se le hinchan los cataplines, y se le aparece al catalán con una luz muy grande y un trueno muy gordo:
– Hijo mío. Yo te quiero ayudar. Pero compra el décimo por lo menos.
 
Le preguntan a uno:
– ¿Usted qué prefiere, el sexo o la Navidad?
– La Navidad.
– ¿Y por qué?
– Bueno, porque ocurre más a menudo.
 
Están un matrimonio de viejos, y uno dice:
– ¡Fegiz ane uego!
– Pero Raimundo, cómo que feliz año nuevo, si no es Navidad.
– ¡Fegiz ane uego!
– Pero qué dices, carcamal, si estamos en agosto.
– ¡Fegiz ane uego!
– A ver, espera que te pongo la dentadura, que no te entiendo…
– ¡¡Felisa, me muero!!

Para Nochevieja

Bacalao en salsa verde 
Ingredientes
 800-880 g. de bacalao en 4 lomos
 100 g de guisantes pequeños pelados
 2 dientes de ajo
 4 cucharadas de aceite de oliva virgen
 2 dl de caldo de pescado
 1 litro de agua mineral
 2 cucharadas de perejil picado


Preparación
Cocer los guisantes en abundante agua hirviendo con sal. Si son guisantes muy tiernos, con un par de minutos será suficiente. Enfriarlos con agua y hielos, escurrirlos y reservarlos.
Poner en una cazuela el aceite con el ajo picado. Cuando éste comience a ”bailar” introducir los lomos del bacalao con la piel hacia arriba y dejar que se vaya haciendo moviendo la cazuela para que ligue.
Ir mojando poco a poco con el caldo de pescado para ayudar a ligar. Pasados diez minutos, agregar el perejil y los guisantes. Dar unos últimos movimientos en vaivén a todo el conjunto, rectificar la sal y servir.

Pregón de Navidad

Os anunciamos, hermanos, una buena noticia,
una gran alegría para todo el pueblo;
escuchadla con corazón gozoso:

Habían pasado miles y miles de años
desde que, al principio, 
Dios creó el cielo y la tierra
y, asignándoles un progreso continuo
a través de los tiempos,
quiso que las aguas produjeran
un pulular de vivientes
y pájaros que volaran sobre la tierra.

Miles y miles de años,
desde el momento en que Dios quiso
que apareciera en la tierra el hombre,
hecho a su imagen y semejanza,
para que dominara las maravillas del mundo
y, al contemplar la grandeza de la creación,
alabara en todo momento al Creador.

Miles y miles de años,
durante los cuales los pensamientos del hombre,
inclinados siempre al mal,
llenaron el mundo de pecado
hasta tal punto que Dios decidió purificarlo,
con las aguas torrenciales del diluvio.

Hacía unos 2.000 años que Abraham,
el padre de nuestra fe,
obediente a la voz de Dios,
se dirigió hacia una tierra desconocida
para dar origen al pueblo elegido.

Hacía unos 1.250 años que Moisés
hizo pasar a pie enjuto por el Mar Rojo
a los hijos de Abraham,
para que aquel pueblo,
liberado de la esclavitud del Faraón,
fuera imagen de la familia de los bautizados.

Hacía unos 1.000 años que David,
un sencillo pastor 
que guardaba los rebaños de su padre Jesé,
fue ungido por el profeta Samuel,
como el gran rey de Israel.

Hacía unos 700 años que Israel,
que había reincidido continuamente
en las infidelidades de sus padres
y por no hacer caso de los mensajeros 
que Dios le enviaba,
fue deportado por los caldeos a Babilonia;
fue entonces, 
en medio de los sufrimientos del destierro,
cuando aprendió a esperar un Salvador
que lo librara de su esclavitud,
y a desear aquel Mesías
que los profetas le habían anunciado,
y que había de instaurar un nuevo orden
de paz y de justicia, de amor y de libertad.

Finalmente, durante la olimpíada 94,
el año 752 de la fundación de Roma,
el año 14 del reinado del emperador Augusto,
cuando en el mundo entero 
reinaba una paz universal,
hace 2006 años,
en Belén de Judá, pueblo humilde de Israel,
ocupado entonces por los romanos,
en un pesebre, 
porque no tenía sitio en la posada,
de María virgen, esposa de José,
de la casa y familia de David,
nació Jesús, 
Dios eterno, 
Hijo del Eterno Padre,
y hombre verdadero,
llamado Mesías y Cristo,
que es el Salvador 
que los hombres esperaban.

El es la Palabra que ilumina a todo hombre;
por él fueron creadas al principio todas las cosas;
él, que es el camino, la verdad y la vida,
ha acampado, pues, entre nosotros.

Hermanos, alegraos, haced fiesta
y celebrad la mejor NOTICIA
de toda la historia de la humanidad.